jueves, 29 de marzo de 2012

Review del 1x13: What Happened To Frederick


What happened to Frederick nos ha desvelado muchas incógnitas pero a la vez también nos ha propuesto nuevas preguntas, para recordarlas, ¡echa un vistazo a la review!

Este interesante e ilusorio episodio está centrado en James, en el descubriremos el pasado de personajes que están ligados al príncipe, como su prometida Abigail y también viviremos a través de David el siguiente capítulo de ese incondicional amor imposible que Mary Margaret y él se profesan. Realmente he visto hasta ahora muy pocos capítulos que desvelen tantas cosas a la vez de la trama, si no lo has visto aún, para de leer y ponte a ello antes de continuar porque merece la pena y está al cien por cien recomendado.



Comenzamos siguiendo de cerca la inminente persecución que organiza el Rey para dar caza al fugitivo príncipe. No se si estaréis de acuerdo conmigo, pero exceptuando que James lleva un traje y no una armadura, he llegado confundirle con la de bruto que lleva Ezio en el Brotherhood, ambas con esa capucha roja sangre y con los abrigados trozos de pelo cubriéndole los hombros (aunque la verdad es que es también muy fácil confundirle con el hermano gemelo de Caperucita, por lo que le pondremos Caperucito Rojo).

Total, que iban los soldados reales corre que te corre y lanza flecha que te lanza que, ciertamente, podría haber llegado a pensar que le querían muerto en vez de vivo pero teniendo una puntería tan mala no creo que corriesen ese riesgo hasta que, con una hábil maniobra de rienda, Caperucito Rojo hace saltar al noble corcel que gracilmente logra llegar al otro lado del típico tronco que suele haber siempre en medio del camino en persecuciones de este tipo, dándole así esquinazo a los soldados, a los que vigila sigiloso entre la maleza, justo antes de que tres desconocidos le endosen un saco negro en la cabeza.

En una ordinaria, lenta y aburrida cena del mundo real, Kathryn le revela a David que ha ingresado en el colegio de abogados y él sorprendido le dice que está en Boston, a lo que ella responde que a lo mejor su problema es empeñarse en revivir viejos recuerdos en vez de crear otros nuevos y a lo que yo apunto, criatura, si lo más interesante que se había dicho en la cena antes de que abrieses la boca es que el pollo estaba delicioso, no creo yo que haya mucho más que analizar, ni nuevos y divertidos recuerdos que crear...


Volviendo al cuento, descubrimos que los tres desconocidos que habían raptado a James (ahora ya es James porque se ha quitado la caperuza) no eran sino guardias personales de Abigail, que querían encontrarle antes de que el Rey le diera caza para imponerle su severo castigo.


Aunque pudiese parecer en un principio que James será el que lleve el peso de esta escena (al hacerse el valiente ante uno de los encapuchados), nada más lejos de la realidad, porque es Abigail quien aquí pone y dispone a su antojo, atreviéndose a confesarle a su prometido que a pesar de los esfuerzos de todos por protegerla, tiene buenos informadores en palacio que le han hecho saber la verdad, como que él ama a Blancanieves y que no tiene ninguna intención de casarse con ella. James, que como buen príncipe se crece antes las adversidades, dice que no puede casarse con alguien a quien no ama y que si por ello ha de pagar, está dispuesto a afrontar las consecuencias. Ella afirma haciéndose la interesante que, que estar dispuesto a dar su vida es algo encantador, pero que no ha venido para verle morir sino para ayudarle, dado que ella tampoco quiere casarse con él.

Abrumado por la situación actual, David decide salir a dar un paseo junto a Mary Margaret, su verdadero amor. Y de nuevo vuelve a resurgir la problemática de este amor, aparentemente imposible, en el que ella cree que para que su relación funcione deben ser sinceros con los demás al igual que entre ellos mismos. Mientras David, con su ya habitual indecisión afirma no saber si es capaz de hacerlo por lo que obliga a Mary Margaret a darle un ultimátum, lo que me suena muy muy raro en alguien tan bondadosa como ella, sin embargo, no hay nada más peligroso que una mujer enamorada y decidida, por lo que él debe decidir con quién quiere estar de nueva vez por todas. 



Y cuando elije a Mary Margaret ella se marcha no sin antes dejarle claro que ya es la hora de decírselo a Kathryn. Pero, para variar, cuando llega el momento David vuelve a acobardarse de nuevo y lo único que acierta a decirle a Kathryn cuando ésta le pregunta si ha sucedido algo que ella no sepa, es que tiene problemas de comunicación y que hay algo que le retiene aunque no sepa lo qué es. Todo esto dicho de forma bastante enrevesada, pero qué le vamos a hacer si hablar no es su fuerte.


En la siguiente escena nos encontramos de nuevo en el bosque, donde James cabalga junto a Abigail hasta llegar a las tierras que pertenecen al Rey Midas. Allí James la interrumpe desechando las provisiones que había preparado para él y le pide explicaciones con un "basta de juegos". Fue en este momento donde empecé a creerme a Abigail, que si bien no es mala, tampoco me había ofrecido hasta entonces confianza, porque además de saber que ocultaba algo, eso de que tenga informadores en palacio y guardias personales que hacen lo que ella les ordena tampoco es digno de fiar. Abigail le dice a James que todos tienen sus tragedias personales siendo la peor el amor perdido, y que pensó que uniéndose a él podría encontrar algún tipo de consuelo. Él asegura no poder ayudarle en eso porque su amor le dijo sin dudas que no sentía lo mismo que él y por ello no tendría sentido luchar por algo que no existe, pero ella le dice que eso no es una tragedia y le pide que la acompañe. Juntos llegan a un claro en el bosque, donde puede verse un pequeño techado cubriendo a una dorada estatua.

Frederick convertido en una dorada estatua
Abigail explica cómo su amado Frederick le salvó la vida a su padre cuando cayeron en una emboscada y cómo quedó petrificado en forma de brillante oro al tener que tocarle, dada la maldición que sufre su padre. Cuando James le dice que todas las maldiciones pueden romperse y le pregunta si ha probado con un beso, ella desesperada, dice haberlo probado todo aunque todavía queda una última esperanza. Cuenta la leyenda que existe un lago llamado Nostros custodiado por una horrible criatura cuya mágica agua es capaz de devolverte aquello que has perdido. Es entonces cuando James se ofrece voluntario para traer el agua y a pesar de las advertencias de Abigail que asegura que nadie ha vuelto, él alega valiente que alguien debe ser feliz en esta historia y que si consigue volver con el agua, ellos lo serán y que si no, su sufrimiento acabará antes.

 

Un poco después, James llega a las afueras de la cueva donde descansa un pequeño altar repleto de ofrendas pero nuestro héroe sin mostrar ningún tipo de respeto, decide pasar de largo y se interna. Para llamar la atención de su guardiana, el valiente príncipe intenta llenar una cantimplora y, es en ese mismo momento, es cuando resurge del agua una bella y embaucadora sirena que, a pesar de las advertencias de James, no duda en transformarse en Blancanieves para intentar seducirle.
                             

Pero el comprometido príncipe le dice que quiere la realidad o nada y aunque la sigue besando es capaz de resistirse a todos sus encantos, entonces es cuando la preciosa sirena empieza a tornarse peligrosa y le arrastra sin compasión hasta el fondo del lago. 

Ambos forcejean por sobrevivir bajo el agua hasta que James consigue hacerse con un cuchillo que reposaba en el fondo para clavárselo en el vientre a la sirena, todavía con la forma de su amada. A continuación vuelve para entregarle el agua a Abigail que la vierte emocionada sobre la estatua de Frederick y poco a poco, los dos presencian cómo la rígida estatua de oro se deshace, liberando así a Frederick. 


 Agradecido el muchacho le dice a James que estará eternamente con él en deuda, pero nuestro modesto príncipe le indica que la mejor forma de pagarle será llevando al altar a la persona a la que de verdad ama. Y parte por fin sin más demora para buscar a Blancanieves.
Frederick y Abigail juntos al fin
  En el despacho de la alcaldesa vemos cómo Regina le regala a Henry un videojuego, para que pueda suplir la pérdida del libro, momento que el chico aprovecha para realzar su tristeza y aclarar que también se debe a que echa de menos a Emma. De repente Kathryn interrumpe la conversación envuelta en llanto y le cuenta a Regina que David la ha dejado, a lo que la alcaldesa responde con casuales lamentaciones para comunicarle a su "amiga" que David la ha dejado ha sido por Mary Margaret, hecho que respalda enseñándole a Kathryn unas fotos de ambos juntos.



Al trote por el verde pasto en el que Caperucita Roja con su cesta pasea, el enamorado príncipe intenta localizar a su amada pero Caperucita le dice que jamás regresó tras ir a buscarle. Entonces James contesta que, a pesar de que le dijese que no le amaba en el castillo, está dispuesto a buscarla para tratar de convencerla de que deben estar juntos pero Caperucita muy extrañada le replica que Blanca le ama tanto como él a ella y que ese era su pensamiento cuando partió hacia el castillo... a no ser que algo o alguién por el camino, le hiciese cambiar de opinión. Y es justo en el momento en que el príncipe descubre que fue el inteligente el Rey George quien bajo amenaza le obligó a ocultar sus sentimientos, cuando aparece éste con un ejército a sus espaldas para intentar dar caza al príncipe, que sin pensarlo dos veces, sube a Caperucita dando lugar a la huída que volverá a protagonizar.

Nos encontramos ahora en el colegio, presenciando la conversación telefónica en la que David le comunica a Mary Margaret mintiéndole, que le ha contado a Kathryn lo que hay entre ellos. Cuando la maestra cuelga, vemos venir a Kathryn de forma apresurada, que no duda en cruzarle la cara a su rival culpándola de que haya roto, con una sarta de mentiras, su matrimonio con David. Y es entonces cuando Mary Margaret se da cuenta de que David no ha llevado a cabo todo lo que habían hablado y de que, por tanto, le ha mentido a ella también, todo ello en un supuesto intento de no herir a su esposa, algo que si, como bien sabemos, la iba a dejar de todos modos, una servidora no alcanza a comprender. A causa de todo esto, Mary Margaret se dirige rápidamente a hablar con David, cuando se choca por el camino con la Abuelita, que la juzga diciéndole que debería avergonzarse de sí misma. En lo que a mi respecta, me parece curiosa esta aparición de la Abuelita, porque tiene gracia que aparezca precisamente para criticar cuando casi no se le ha visto el pelo.



Finalmente Mary Margaret se acerca a David, al que encontramos limpiando una pintada de su coche, 
él dice no saber cómo ha ocurrido todo pero una escéptica Mary Margaret le replica incrédula, David se defiende diciendo que no puede controlar lo que hacen los demás pero ella vuelve a responderle tajante diciéndole que puede controlar lo que hace y que mintió, por lo que todos la insultan, para preguntarle después por qué no hizo lo que acordaron, es decir, por qué no se lo contó a Kathryn. David afirma haberlo hecho todo con la intención de que nadie saliese herido pero Mary Margaret no perdona que actuase por su cuenta mintiéndole, a lo que él responde que si lo que tienen es amor, debería estar por encima de todo esto y tendrían que seguir adelante, pero ella, que está muy dolida, dice que lo que tienen no es amor sino algo completamente diferente, algo que destruye y que han de detener, siendo mejor que no siguiesen juntos y así ambos rompen su relación entre sinceras lágrimas.



En esta escena Kathryn ya de mejor humor, vuelve al despacho para disculpase con Regina por haberle ocultado las fotos en primera instancia, achacando al enfado y a la confusión, haberlo pagado con ella. Kathryn dice haber estado luchando tanto por David que nunca se paró a preguntarse por qué, Regina le contesta que es su marido y que siempre se han querido pero una Kathryn totalmente desconocida por lo que hemos visto de ella en el resto del capítulo lo niega, enseñándole a su amiga en una foto la tierna mirada que se sostienen Mary Margaret y David y además puntualiza que él nunca la miró así, ni tan siquiera antes del accidente. Regina la anima (en lo que me parece un intento desesperado por separarles) diciéndo que las relaciones requieren esfuerzo y que no debe darse por vencida tan facilmente, pero Kathryn, que no está por la labor, le dice que tiene suerte de haber estado enamorada pues ella nunca lo estuvo y considera que su matrimonio con David nunca fue real con aunque sí lo que tiene con Mary Margaret y confiesa quererlo para sí misma, estando dispuesta a salir a buscarlo, por lo que siguiendo con su plan, se irá a Boston sola para poder ser feliz. Ambas se despiden con un fuerte abrazo y Kathryn se marcha, no sin antes contarle a Regina que ha dejado una carta a David y Mary Margaret diciéndoles que deben estar juntos, algo que deja a Regina anonadada aunque todavía acierta a decirle que puede que encuentre lo que busca (frase que a mí me suena descaradamente a amenaza...)

Con lo controlado que Regina parecía tenerlo todo, al final le toca hacer el trabajo sucio dada la brillante ídea que tuvo Kathryn de dejar las cartas,
 pero como no hay mal que por bien no venga, mirad por dónde hemos averiguado a qué correspondían ese intrigante manojo de llaves y es que siendo ella la alcaldesa, debe tener en su poder todas y cada una de las llaves del pueblo, por lo que le es muy fácil entrar discretamente a la casa de David para apoderarse de la carta que Kathryn le dejó, que finalmente acabará quemando incluso antes de leerla.

Regina quemando la carta

Kathryn se encuentra en su coche, echándole un último vistazo al pueblo que ella misma confesó, que le daba miedo irracional a dejar, pero lo único que consigue es estrellarse contra la señal que anuncia la salida de Storybrooke (no veas la de gente que se ha estrellado con el cartelito ya, habría que hacerlo punto negro). Entonces otro coche conducido por Frederick, sí, ese chaval con un saco de balones a la espalda, al que Kathryn arrolló cuando fue al colegio. El muchacho asustado, para en la cuneta para intentar socorrer a la conductora que tuvo el accidente pero, cual es su sorpresa al abrir la puerta del conductor, porque no hay nadie.


El coche de Kathyn vacío tras el accidente

Hay un cierto dicho que reza "Lo mejor se hace esperar" y es precisamente lo que yo he querido al dejar para el final la sucesión de escenas que protagoniza el misterioso Forastero:


Emma se sube a la moto del Forastero
En la primera escena descubrimos su nombre, cuando al pretender hacer realidad la cita con Emma, ésta le dijo que no saldría con alguién cuyo nombre desconocía, y es así cómo nuestro enigmático forastero cobra nombre, August W. Booth, la W de Wayne según el mismo, aunque no sé yo si es lógico hacerle caso a estas alturas...
August lleva a Emma a un buen bebedero, según apunta él mismo, pero descubrimos que lo decía en el sentido más literal posible cuando para su moto en un antiguo pozo. 



Allí le revela a Emma una antigua leyenda sobre el agua del pozo, que proviene de cierto lago cuyo agua se dice que puede devolverte lo que has perdido, ella sorprendida le pregunta cómo es posible que conozca algo así siendo un forastero y él le responde con su sonrisa burlona, que simplemente leyó la placa que lo ponía. Después le suelta una extensa parrafada, muy significativa, sobre el poder del agua y que si algo tuviese que tener magia, él apostaría por la creadora de la vida. 



 El saber que fue él quien tiene el libro, nos da paso a una oscura y a la vez extraña escena, August realiza un extraño proceso con las hojas del cuento para después coserlas de nuevo en su sitio.



 Es mucho lo que se ha dicho sobre qué era lo que hacía Booth en esta escena y tras darle muchas vueltas creo que tengo la solución, el trabajo que realizaba August con las páginas del libro era de encuadernador, es decir, que todo lo que hacía era restaurarlo porque no debió de llegarle en muy buen estado, ¿sospechoso no?




Finalmente todo este trabajo tuvo un objetivo, que fue hacerle llegar el libro a Emma flotando en el agua de una alcantarilla, para asegurarse de que ésta se lo hiciese llegar a Henry en perfecto estado y después de todo lo ocurrido en este capítulo, yo me pregunto, ¿tendrá poderes nuestro extraño... o es que le obedece el agua?
Emma encuentra el libro que August le había dejado

5 comentarios:

  1. pues en realidad era el escritor!! habrá que ver qué papel tiene en la trama de los cuentos.

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  2. Pero todavía no se sabe si es el escritor,no? En qué te basas Drabstor? Si es el escritor, yo no me he enterado xD Jjajja

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  3. Muy buena critica del cap, jajajajajaj morí de risa : "Caperucito Rojo" jajajajaaj

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  4. cual es el cuento de Abigail y freederick

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    Respuestas
    1. Se supone que se basa en el cuento de "El Rey Midas" pero en otra versión: en vez de la hija es el enamorado de la hija.

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